El encuestador de la firma “Vaselina Feliz” toca a la puerta de una casa y le abre el señor de la casa:

- Buenos días, señor, estamos haciendo una encuesta para averiguar cuáles son los usos que la gente le da a la vaselina en el hogar. ¿Le molestaría que le haga unas pocas preguntas?
- No, no me molesta.
- ¿Usa usted vaselina en el hogar?
- Sí, sí la uso, por supuesto…
- Y por favor, ¿podría decirme para qué la usa?
- Bueno, cada vez que vamos a tener sexo mi señora y yo.
- Caramba, señor, ¡le felicito por ser tan honesto!. La gente por lo general miente y nunca dice la verdad de para qué usan la vaselina, pero ya que usted es tan honesto… ¿le molestaría indicarme exactamente cómo la usa cuando usted y su mujer tienen sexo?
- Sí, claro, se lo puedo decir. Cada vez que vamos a tener sexo, untamos bastante vaselina en el pomo de la puerta… ¡¡¡para que los niños no puedan abrirla!!!